28/11/2014: Comunicado de la Comisión Justicia y Paz de la CEV ante los sucesos recientes ocurridos en Uribana



“La misericordia es la que cambia el corazón y la vida, la que puede regenerar a una persona y permitir que se reintegre de forma nueva en la sociedad''. Papa Francisco.

La Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) se pronuncia ante los  sucesos ocurridos en el centro penitenciario conocido como David Viloria, ubicado en el sector Uribana del estado Lara, el miércoles 26 de noviembre del 2014, en los que perdieron la vida por ahora treinta y tres (33) privados de libertad y donde hay más de 145 afectados. Manifestamos una vez más nuestros sentimientos, preocupaciones y exigencias.

Sentimientos:
Nos duele: la muerte de estos hermanos y la de tantos otros que dentro y fuera de los penales son víctimas de la espiral de violencia. Nos unimos al dolor de las familias de los que han muerto, las acompañamos con nuestra oración a Dios Padre compasivo que quiere que todos sus hijos tengan vida y vida en abundancia.

Nos preocupa: que los recintos penitenciarios, lejos de ser centros formativos de reinserción social, son más bien un medio de hacinamiento, violencia, castigo y represión que deteriora aún más a la persona privada de libertad.

Exigimos:
- Al Estado: que solicite a las autoridades pertinentes iniciar inmediatamente una investigación completa que clarifiquen las circunstancias que rodearon las muertes e intoxicaciones de la población privada de libertad.

- Al Poder Judicial: la aplicación de la justicia para agilizar la mora judicial, eliminar la impunidad y los malos tratos en los recintos penitenciarios.

-Al Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario de Venezuela: que se comprometa de manera más decidida a solucionar la grave crisis penitenciaria existente y se tomen todas las medidas necesarias para la no repetición de estos hechos y para la garantía efectiva de todos los derechos humanos de las personas privadas de libertad bajo custodia del Estado venezolano.

- A todas las Iglesias y en especial a la Iglesia Católica: su oración por los afectados en los recientes sucesos de Uribana, así como por todos los que padecen la violencia carcelaria en la rutina de cada día.

Pedimos:
Permitir el trabajo de la Pastoral Penitenciaria para que puedan promover una pastoral de prevención y acogida que favorezca la integración familiar, la convivencia pacífica y el pleno desarrollo integral humano.

La ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura de las Naciones Unidas. Este tratado internacional establece la creación de un mecanismo nacional de prevención, que pueda realizar visitas de supervisión a los centros de detención del país y recomendar medidas para mejorar las condiciones y el respeto a los derechos humanos en el sistema carcelario.

En Caracas, a los 28 días del mes de noviembre de 2014

+ Mons. Roberto Luckert León
Presidente de la
Comisión  de Justicia y Paz de la CEV